domingo, 9 de marzo de 2008

Henri Darger

Darger escribió e ilustró un libro de 15.154 páginas titulado “Reinos de lo Irreal, sobre la Guerra-Tormenta Glandeco-Angeliniana causada por la rebelión de los Niños Esclavos".

Todo sucede en un planeta alrededor del cuál orbita la tierra. En el reino cristiano de Abbiennia. Allí los soldados llamados Glandelinians tienen esclavizadas a las niñas Vivians. Las batallas ilustradas refieren el momento de rebelión de las niñas Vivian y los castigos a que son sometidas por parte de los soldados.

Darger era muy detallista. Cada personaje tenía un nombre y especificaba hasta el más minimo detalle de sus paisajes. Su universo le tenía tan absorto que incluso compuso las marchas militares de las batallas.

Las acuarelas estremecen por la combinación del universo naïf en que se mueven los personajes, un paraíso natural poblado de flores y mariposas, junto con escenas violentas de gran crudeza. A simple vista las Vivians recuerdan a los dibujos esteriotipados de la época, lo que inquieta es que tienen un pequeño pene.

Se sabe que las niñas representadas en su obra simbolizan los valores cristianos. Hay quien sostiene que su cuerpo está inspirado en el del niño Jesús con el cuál estaba tan familiarizado (iba a misa cinco veces al día) de ahí su ambigüedad sexual.

Su vida fue dura. Pasó por un orfanato y una institución mental, de la que se fuga. Más tarde intentó fundar una sociedad para la protección de los niños. Estaba obsesionado con el maltrato infantil y en concreto con el asesinato de una niña que fue estrangulada en 1911.

En otro de sus libros apuntaba los partes metereológicos, tema que le obsesionaba y el único que le hacía salir de su mutismo para conversar con los vecinos. Junto a sus notas escribía mensajes increpando al hombre del tiempo.

El pasado domingo 2 de marzo El País Semanal dedica un artículo a este artista outsider a cargo de Agustín Fernández Mallo, autor de Nocilla Dreams, obra referencia de la llamada novela posmoderna.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Celestografías




Strindberg pensaba que las lentes tergiversaban la realidad, tanto las empleadas en técnicas fotográficas como la lente orgánica del ojo humano.

Deseaba fotografiar el cosmos tal y como es realmente. Para ello, preparó láminas con una emulsión fotosensible y las expuso a cielo abierto por la noche.

El resultado es fruto de la reacción de los químicos con las partículas del ambiente, pero es fácil proyectar en sus formas constelaciones de estrellas. A pesar de todo, no consiguió que sus fotografías fueran tomadas en serio por la comunidad científica.

Strindberg es conocido sobre todo como dramaturgo. Pero también escribió Inferno, una novela autobiográfica en la que nos revela sus paranoias y sus extraños pensamientos. Creía que las escamas plateadas de los peces estaban emulsionadas con material fotosensible y que las manchas en el lomo de las caballas son fotografías de las olas desde abajo.

Sus fotografías y pinturas, realizadas a finales del siglo XIX parecen preconizar los automatismos de las vanguardias. Él partía de lo que llamaba “el deseo de la naturaleza por tomar forma” y jugaba a crear en paralelo con el azar. A menudo creía encontrar mensajes por todas partes en donde la naturaleza le revelaba procedimientos alquímicos.

En la revista de curiosidades Cabinet, se puede encontrar un artículo del propio Strindberg sobre el azar.


lunes, 3 de marzo de 2008

La máquina del mundo



Esta máquina del mundo contiene entre otras cosas dos góndolas, un timón de barco, un set de sal y pimienta, cinco crucifijos, 64 silbatos, 200 luces de colores y un barómetro. Su creador, Franz Gsellman tardó 23 años en construirla en su granja de las colinas austriacas.

Gsellman siempre tuvo una espina clavada por no haber podido estudiar ingeniería. En 1958 abondonó el negocio familiar tras el fuerte impacto que le produjo descubrir el Atomium de Bruselas. Inspirado por esta construcción, inició un recorrido por toda Bélgica estudiando por su cuenta lo que podía sobre estructuras arquitectónicas. De vuelta a casa, decidió dedicar su tiempo a la construcción de esta máquina de luz, color y sonido.

Comenzó copiando el modelo de Atomium, basándose en 25 hula-hoops. No le resultó fácil esquivar las preguntas familiares pero a pesar de todo, mantuvo su actividad en secreto durante ocho años, encerrándose en su taller cada mañana hasta la noche.

Cuando la obra salió a la luz produjo reacciones diversas, a la gente le resultaba curioso ver a este menudo y voluble hombre embarcado en lo que para ellos no tenía ningún sentido. Él sin embargo afirmaba que “Algún día sería buena para algo” Su fuerte fe cristiana le llevaba a considerar que esta máquina era un regalo que Dios le enviaba.


domingo, 24 de febrero de 2008

El inventor Müller

Heinrich Anton Müller. Hombre con moscas y serpientes. 1925-1927

Heinrich Anton Müller inventó una máquina para cortar uvas que iba a revolucionar la industria vinícola pero le robaron la idea antes de poder patentarla. El disgusto le llevó a la locura, o al menos sirvió de detonante. Fue internado en el Hospital Psiquiátrico de Münsingen (Berna) compartiendo destino con otros personajes ilustres de la esfera creativa, poetas como Robert Walser y Hans Morgenthaler, el escritor Friedrich Glauser, el escenógrafo Adolphe Appia y el bailarín Vatslav Nijinski.

Heinrich Anton Müller. Máquina. 1914-1922

Allí pasó mucho tiempo refugiado en un agujero que había cavado en la tierra. Aunque siempre protestó contra su confinamiento, supo reconciliarse con la locura, a la que convirtió en su razón de vivir. Construyó varias máquinas sin aparente funcionalidad, que parecían estar destinadas a producir energía y movimiento sin canalización alguna. Ninguno de sus inventos sobrevive, la mayoría fueron destruidos por él mismo en señal de protesta.

También realizó múltiples dibujos en toscos cartones o en papel de embalar. Creo así el universo de personajes de línea temblorosa y ondulante que tanto fascinó a Dubuffet.

Otro de sus pasatiempos era mirar por una especie de catalejo a un pequeño artilugio que nadie sabía lo que era y que los médicos interpretaron como el icono de una sex symbol.

Heinrich Anton Müller. Hermine


jueves, 14 de febrero de 2008

Xul Solar, Panajedrez

Xul Solar Panajedrez (1930) 43x41x2,7cm. Museo Xul Solar

Xul Solar no es un artista outsider pero como buen visionario, no fue comprendido en su época ya que huía de inscribirse en ninguna de las corrientes de vanguardia. El Panajedrez fue creado en la década de los 30. Las fichas están marcadas con consonantes (menos los peones que son números) y las casillas del tablero con vocales. De esta manera cada movimiento del tablero produce diferentes palabras.

Cada pieza del juego representa a su vez un planeta, así, cada posición refiere posibles efemérides o avatares en la historia.

Xul Solar, Piano modificado. Museo Xul Solar

sábado, 2 de febrero de 2008

Elizabeth Layton

Every Which Way - September 14, 1977

Elisabeth Layton comenzó a pintar a a la edad de 68 años durante una depresión que padecía desde hacía 35 años. Nació en Wellsville, una pequeña ciudad de Kansas. En su vida tuvo que luchar contra el trastorno bipolar mientras sacaba adelante a sus 5 hijos.

Proviene de una familia de periodistas, lo que podría explicar en parte el espíritu crítico que muestra toda su obra, cargada de humor negro y esperanza.

En muchos de sus dibujos retrata la vejez y el rol femenino, casi siempre dibujándose a sí misma mediante la técnica del “contorno ciego”.

Garden of Eden - November 1977

Masks - March, 1978

CINDERELLA - July 30, 1982

Thanksgiving - October 29, 1977

Censored - August 10, 1989


domingo, 20 de enero de 2008

Libretas (II)

Dos nuevas imágenes de libretas. La primera es un libro de nudos realizado por Rose-Marie Lortet. (1945, Vernon). Lortet empezó muy joven a manejar las fibras para crear objetos. Aprendió observando a su madre y a su hermana, pero su caso era muy diferente pues no le interesaba el arte del tapete sino “construir imágenes flexibles que pudieran seguirme a todas partes”.

La segunda es una de las múltiples hojas de material impreso reutilizado por Kunizo Matsumoto (Osaka, 1962) que siendo analfabeto estaba fascinado por los signos tipográficos. Trabaja los ideogramas copiándolos de sus fuentes favoritas (relacionadas con el kabuki o con la ceremonia del té japonesa) y en ocasiones los reinventa creando símbolos nuevos. Siempre se mueve por la ciudad con su mochila, su riñonera y un par de bolsas de plástico para recoger el material que encuentra.

miércoles, 16 de enero de 2008

Imágenes de libretas (II)

Adolf Wölfli (1929), Heinrich Herman Mebes (1913),
Joseph Heinrich Grebing (1915/1921), Peter Meyer (Peter Moogg) (1920)

Rudolf Heinrichshofen (1919)

Los dos superiores son de August Johann Klose (sin fecha),
el siguiente de Constance (sin fecha).


Eugen Hirneis (1910- 1915) y Emma Hauck Carta a su marido (1909).


De nuevo dos imánes de cuadernos de Adolf Wölfli
(entre 1908 y 1930), Else Blankenhorn (sin fecha)

La mayoría de estas obras han sido realizadas por enfermos mentales en psiquiátricos y pertenecen a la colección Prinzhorn. Hay historias interesantes detrás de cada uno de ellos. Sólo hablaré de Emma Hauck, su cuaderno es una larga carta a su marido escrita desde el psiquiátrico. Aprovechaba todos los rincones de la hoja superponiendo unas frases a otras. El resultado es difícil de leer pero parece que necesitaba llenar el vacío de su existencia más que comunicar realmente con su marido. A veces repite obsesivamente una misma frase "ven", "ven, cariño", "¿Cuánto tengo que esperar hasta que te dignes a venir a buscar a tu mujer?/ Ven, ven, ven/ No puedo soportar seguir sin tí/ Quiero estar contigo/ No importa/ Ven, ven, ven/ ¿Me quieres?/ ¿Ven, ven, ven" Antes de entrar en el psiquiátrico de Heidelberg, Hauck no conseguía llevar bien su vida de esposa con niños. Se le diagnosticó esquizofrenia incurable y permaneció en la clínica hasta su muerte.

martes, 15 de enero de 2008

Abuela Moses (corrección)

La abuela Moses. Fuente: http://www.gseart.com/moses/GMPAINTI.jpg

La abuela Moses. Sin Título. Fuente: http://gardenofpraise.com/art43.htm
Nota al post anterior: La pintura de la mujer con la camiseta llena de chapas no la hizo la Abuela Moses sino otra pintora norteameriaca que, al igual que ella, comenzó su actividad creativa siendo muy mayor. Estoy en búsqueda de su nombre. Las obras de Moses tienen un carácter naïf más marcado, como podéis ver en el ejemplo de arriba.

sábado, 12 de enero de 2008

La abuela Moses

Ann Mary Roberts (Abuela Moses) empezó a pintar con 76 años con un vigor que la llevó a terminar más de 1500 obras antes de su fallecimiento a los 101 años. Su vida no fue fácil, cinco de sus diez hijos murieron y llevó una vida de duro trabajo como granjera. Cuando murió su esposo, ella tenía 66 años y se negó a dejarse arrastrar por la tristeza. Siguió bordando telas, como siempre había hecho, hasta que un día no pudo hacerlo, se le caía la aguja. Fue entonces cuando agarró el pincel. Moriría con él en la mano.

"Miro mi vida como un día de trabajo bien cumplido, que ha sido efectuado y con el que estoy satisfecha. [] Hice lo mejor que pude con lo que el destino me brindó. Y la vida es lo que de ella hacemos, siempre lo ha sido, y siempre lo será".

Abuela Moses