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miércoles, 22 de abril de 2009

Dibujos en el suelo de Marie Lieb



Marie Lieb pasó varias temporadas internada en un psiquiátrico por mania. Allí se servía del suelo de su cuarto como lienzo para escribir y dibujar. Con tiras de retal blanco realizaba composiciones donde aparecían asteriscos y flores. También algunas inscripciones.

Tenemos testimonio de su trabajo a través de dos únicas fotografías sobre las que Wilhelm Weygandt, asistente del Dr. Emil Kraepelin, comenta: “...Motivos compuestos con tiras de sábanas de una mujer maniaca, esparcidos en el suelo de su habitación.”

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Arte en confinamiento (II)

El gesto del encierro tiene otra profundidad: no aisla a extraños desconocidos; los crea, altera rostros familiares en el paisaje social, para hacer de ellos rostros extraños que nadie reconoce ya.
Michel Foucault, "Hª de la Locura"


En los comienzos del siglo XX las mujeres podían ser internadas en psiquiátricos por varias razones, por prostitución, malas relaciones familiares, por tener un hijo ilegítimo, un amor desafortunado, un divorcio, un matrimonio sin hijos o incluso por viudedad. Al menos así sucedía en Alemania, donde se han rescatado más muestras del trabajo de los internos gracias a la labor del psiquiatra Hans Prinzhorn.

Para ello bastaba con que su padre, su hermano o su marido la condujeran a un centro psiquiátrico donde a menudo se les diagnosticaba esquizofrenia que en aquella época era llamada Dementia Praecox.


Allí sufrían las duras “terapias” consistentes en aislamiento, baños de larga duración, camisas de fuerza, sujeción con paños mojados, sobre-alimentación involuntaria, “curas” de sueño, de malaria, de insulina, electroshocks... No es de extrañar que necesitaran desesperadamente reafirmar su identidad. Es por ello que las creaciones que nos han quedado como testimonio suelen ser autorretratos, biografías o representaciones de objetos cotidianos. Apenas podían conservar pertenencias y su apego a lo poco que les rodeaba podía constituir un vínculo a la “materialidad” del mundo.


Barabara Sückfull

Barbara Suckfüll integraba en sus extraños dibujos con escritura las siluetas de cucharas, tazas y platos que la rodeaban. Dicen los informes que Hedwing Wilms (Alemania, 1874-1915) apenas hablaba y solía renunciar a la cena. Con grueso hilo de algodón construyó una vajilla textil que le recordaba a la que tenía antes de ser internada. Se compone de un conjunto de bandeja, jarra y taza, que no podemos evitar comparar con el trabajo de Meret Oppenheim.


Meret Oppenheim

Sin embargo, lo que para Meret Oppenheim es una elección estética para Hedwing Wilms es fruto de una limitación. Una limitación que puede dar como resultado creaciones insólitas y poéticas como ésta.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Adelaide V. Hall (Virginia, 1863-?)


Este pañuelo de ganchillo fue confeccionado por una interna del Hospital Psiquiátrico Saint Elisabeths en Washington y analizado por la Dra. Arrah B. Evarts en torno a 1918.

El nombre de la paciente era Adelaide V. Hall, ésta procedía de una familia pobre de 8 hermanos que fueron criados por su padre. La pieza narra un hecho importante en la infancia y adolescencia de la autora. Se sabe que dormía en la misma cama que su padre, y ella afirma que mantenían relaciones sexuales. La doctora Evarts interpretó este relato como una fantasía de incesto, lo que es criticado por el estudioso del arte outsider John M. MacGregor quien, 80 años más tarde, ha investigado el caso de la paciente y considera que la pieza representa hechos autobiográficos. MacGregor atribuye a la doctora el interés de la época por corroborar las teorías del psicoanálisis en sus inicios.

La madre de Adelaide falleció siendo ella muy pequeña por lo que apenas la recuerda, su hermana mayor asumió el papel de "cuidadora" durante algunos años pero pronto abandonó el hogar para formar su propia familia quedando Adelaide, aún niña, a cargo de la casa.

El resto de sus hermanos no parecen desempeñar un papel importante en la infancia de la autora, a excepción de uno que compartía cama con su padre y con ella. El padre era alcohólico y cuando bebía se volvía violento y mezquino.

Cuando Adelaide tenía 13 años su hermana mayor se la lleva a vivir con ella. Allí sufrirá un amor imposible pues se enamora de su cuñado. Se sabe que tuvo varios romances con hombres casados, uno de los cuales le contagió la sífilis.

No están claras las razones de su internamiento psiquiátrico, que tuvieron lugar en dos ocasiones. Se le diagnosticó melacolía, depresión y... aventuradamente a juicio de MacGregor, trastorno bipolar, delirios e hipocondría.

En la pieza llama la atención que las figuras aparecen identificadas con letras y números pegados sobre el tejido. También integra otros elementos no textiles, una especie de huevo colocado en la cabeza de una figura con los genitales destacados, un botón y varias arandelas. Aprendió a coser y trabajó una temporada haciendo vestidos, lo que explica su habilidad a la hora de realizar este trabajo. También confeccionó varios vestidos para bebés que nunca llegó a tener, pues según documentan los archivos del hospital, padeció varios embarazos psicológicos.


martes, 2 de septiembre de 2008

Creación textil en confinamiento

Leyendo el post del blog La Taberna del Mar sobre Marguerite Sirvins había sentido curiosidad por conocer las piezas creativas que había hecho esta mujer además de su famoso vestido de novia, cosido con hilos arrancados de sus propias sábanas.

Internada en un psiquiátrico a la edad de 41 años con diagnóstico de esquizofrenia, se sabe que había realizado numerosos bordados y acuarelas. Éste es uno de sus bordados, que al parecer siempre representaban escenas íntimas y familiares que recrean la infancia de la autora y donde los niños son los protagonistas.

Marguerite Sirvins "Escena de interior con muñeca".
Entre 1944-1955. Hilo de lana y seda sobre tejido.

Otro hallazgo es la llamada Robe de Bonneval, obra anónima de una mujer internada en el Hospital Psiquiátrico de Bonneval en 1929, a partir de retales de tejido e hilo sobrante del taller de costura.

Anónimo "Traje de Bonneval"
Entre 1938 et 1948
Lana bordada sobre tejido y botones ;
120 x 100 x 3 cm


Comenzó a coserla a escondidas de todos, hasta que se sintió confiada para enseñarla. Tardó un total de diez años en terminarla y se compone de un conjunto de vestido, capa, toquilla, bolso y alfombra. Está bordado con motivos como plumas de pájaros y guirnaldas, siluetas de hombres y animales y se concibe como un vestido ritual.

Comenzó a confeccionarlo ante el anuncio de la muerte de su marido. Su objetivo era crear una obra tan solemne que reafirmara su poder frente a cualquier autoridad, administrativa o religiosa. Sería lucida en el curso de una celebración fastuosa, destinada a celebrar el reencuentro de la pareja en libertad, para vencer el pasado, el confinamiento y la muerte.

Por varios motivos nos recuerda a la obra de Marguerite Sirvins, y también a los atuendos de Vahan Poladian, a los impermeables de Willem van Genk y los mantos ceremoniales de Bispo Do Rosario.

miércoles, 16 de enero de 2008

Imágenes de libretas (II)

Adolf Wölfli (1929), Heinrich Herman Mebes (1913),
Joseph Heinrich Grebing (1915/1921), Peter Meyer (Peter Moogg) (1920)

Rudolf Heinrichshofen (1919)

Los dos superiores son de August Johann Klose (sin fecha),
el siguiente de Constance (sin fecha).


Eugen Hirneis (1910- 1915) y Emma Hauck Carta a su marido (1909).


De nuevo dos imánes de cuadernos de Adolf Wölfli
(entre 1908 y 1930), Else Blankenhorn (sin fecha)

La mayoría de estas obras han sido realizadas por enfermos mentales en psiquiátricos y pertenecen a la colección Prinzhorn. Hay historias interesantes detrás de cada uno de ellos. Sólo hablaré de Emma Hauck, su cuaderno es una larga carta a su marido escrita desde el psiquiátrico. Aprovechaba todos los rincones de la hoja superponiendo unas frases a otras. El resultado es difícil de leer pero parece que necesitaba llenar el vacío de su existencia más que comunicar realmente con su marido. A veces repite obsesivamente una misma frase "ven", "ven, cariño", "¿Cuánto tengo que esperar hasta que te dignes a venir a buscar a tu mujer?/ Ven, ven, ven/ No puedo soportar seguir sin tí/ Quiero estar contigo/ No importa/ Ven, ven, ven/ ¿Me quieres?/ ¿Ven, ven, ven" Antes de entrar en el psiquiátrico de Heidelberg, Hauck no conseguía llevar bien su vida de esposa con niños. Se le diagnosticó esquizofrenia incurable y permaneció en la clínica hasta su muerte.

domingo, 14 de octubre de 2007

La Sra. St

Sin título,1890 collage, lápiz, tinta, acuarela, 269.0 x 25.0 cms (Inv. No 3417, detail) Sra. St. Fuente: http://prinzhorn.uni-hd.de/galerie/frau-st.shtml

Esta extraña pieza fue creada en 1890 por una mujer de la que sólo conocemos las dos primeras letras de su apellido: St así como su diagnóstico: esquizofrenia. De grandes dimensiones, está construida a base de pequeños fragmentos pegados entre sí y decorados con motivos ornamentales y algún detalle figurativo.

BORDAR LA MEMORIA. Agnes Richter


Agnes Richter. Fuente : http://geuzen.blogs.com/now/2006/09/index.html

Si estuviera en un hospital de finales del SXIX sin comprender porqué he sido internada; si vistiera un frío uniforme día tras día y viera mi identidad cada vez más desintegrada; si fuera drogada contínuamente y a pesar de todo me quedara esperanza, yo también escribiría.

Pero escribir no era algo al alcance de cualquiera en aquella época, y menos para un loco, y menos para una mujer.

Agnes Richter, como el resto de las mujeres del psiquiátrico sólo podía asistir a los talleres adecuados a su género: los talleres de costura.

Allí consiguió hilo y aguja para bordar su biografía sobre la chaqueta de su uniforme.

También lo entalló para hacerlo más ajustado a sus formas. Así creó una segunda piel para contener su memoria, bordada por dentro y por fuera, hasta el último rincón. Porque en la batalla contra el olvido lo que no se escribe muere y lo que es peor ¿y si el recuerdo muere antes que ella misma?